¿Qué es la Enfermedad de Haglund? Sintomatología y tratamiento

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Enfermedad de Haglund en el deporte

Hoy vamos a centrar nuestra atención en un síndrome que genera un fuerte dolor en la zona del retropié, ocasionado por el bloqueo de la zona tendino-bursal de la parte posterior de nuestro talón. Esto es lo que se conoce como el síndrome de Haglund, una enfermedad relacionada con la bursitis retrocalcánea y la tendinitis aquílea.

Esta enfermedad o síndrome es muy frecuente en las personas que realizan deporte de impacto, como los triatlones o maratones. Esto se debe a que un impacto con el suelo en repetidas ocasiones puede ocasionar la aparición de un espolón, denominado la deformidad de Haglund. Esta prominencia ósea se formará en la zona de la inserción con el tendón de Aquiles, produciendo un fuerte dolor e imposibilitando la práctica deportiva.

Hoy veremos por qué se genera este síndrome, los tratamientos que se pueden seguir y demás aspectos que nos ayudarán a entender todo este tema a la perfección.

Enfermedad de Haglund en el deporte

Motivos por los que aparece el síndrome de Haglund

Esta enfermedad se puede dar debido a una serie de factores, como los siguientes:

Calzado erróneo

Emplear uno calzado inadecuado puede ocasionar un roce innecesario en la zona del tendón de Aquiles, afectando a la inserción de este tendón, y pudiendo ocasionar a la larga el síndrome de Haglund.

Pies cavos

Las personas que tengan los pies cavos pueden ser más propensas a desarrollar este síndrome debido al tipo de pisada que tienen. Además, las personas con pisadas supinadoras también serán más propensas a ello.

Músculos más cortos

Con esto hacemos referencia a que si se tiene un acortamiento de los gemelos, sóleos o isquiotibiales, es muy probable que se produzca un exceso de tracción en la zona del calcáneo.

Sintomatología del síndrome de Haglund

Para saber si tenemos este síndrome debemos atender a diversos síntomas, como los siguientes:

  • Hinchazón en el talón
  • Zona del talón enrojecida
  • Dolor al caminar
  • Molestias al subir escaleras
  • Incomodidad al hacer deporte
  • Callosidad en la zona

No obstante, este síndrome puede no experimentar dolor alguno en el usuario, siendo fundamental acudir a un especialista para que valore su caso personalmente y pueda determinar cuál es su condición.

El síndrome de Haglund, su diagnóstico y tratamiento

Para poder determinar si tenemos el síndrome de Haglund o no, va a ser fundamental acudir a un especialista, el cual estudiará los síntomas del paciente, y a través de una exploración física podrá determinar si hay algún tipo de prominencia en la zona del talón que indique que se trata de este síndrome.

El especialista valorará si presenta algún tipo de callosidad, inflamación o enrojecimiento en la zona, además de realizar pruebas complementarias que puedan ayudar al correcto diagnóstico de la enfermedad:

  • Radiografía: la radiografía es un tipo de prueba que podrá ayudar al especialista a determinar si hay espolón en el calcáneo.
  • Ecografía: con esta prueba se podrá determinar si hay algún tipo de tendinopatía o bursitis en la zona del tendón de Aquiles.

El tratamiento va a ser acorde a la evolución que presente el síndrome de Haglund:

  • Cambio de calzado: es muy habitual como tratamiento básico, y cuando el síndrome no sea muy incapacitante, modificar el tipo de calzado. Se puede optar por zapatos que no rocen la parte de atrás del pie, o por el uso de plantillas realizadas a medida, que ayuden a que tengamos un calzado cómodo y seguro frente al síndrome de Haglund.
  • Estiramientos: como siempre hemos dicho, los estiramientos son un remedio esencial para prevenir lesiones y problemas. Los estiramientos serán de gran ayuda para que no se produzca una excesiva tensión en la zona del tendón de Aquiles, evitando así problemas en esta parte del cuerpo.
  • Ondas: el uso de ondas de choque ha sido indicado para empequeñecer el espolón y la inflamación de la zona, siendo necesarias un par de sesiones.
  • Cirugía: cuando todas las medidas previas hayan fracasado y el dolor del paciente sea muy grande e incapacitante, la opción más aconsejada va a ser la operación quirúrgica. Para ello, se realizará una resección ósea, una limpieza del tendón y una bursectomía.

Entrenamiento con la Enfermedad de Haglund

Este síndrome está totalmente vinculado al mundo del deporte, en donde el contacto hace que se genere esta deformidad en nuestros pies. Los deportes más comunes serían el running, el triatlón y todos los deportes en donde la zona del talón reciba un impacto continuado.

En el caso de tener este síndrome y realizar deporte veremos como acorde al grado en el que se encuentre podremos practicarlo más cómodamente o no. Podremos tener dolor o no, pero lo que suele ocasionar una mayor incomodidad es la presión que genera el calzado con el tendón, siendo fundamental optar por zapatillas que tengan esa zona acolchada, y que permita seguir practicando deporte. Además, optar por un calzado con una zona algo ahuecada en el posterior del calcáneo ayudara a que la zona perjudicada no reciba una compresión innecesaria.

Una vez se tenga esta condición es muy recomendable realizar ejercicios que fortalezcan la zona. Para ello, debemos realizarlos sin calzado, fortaleciendo el tendón de Aquiles sin que el calzado repercuta en el mismo, ayudándonos así a mejorar y poder aguantar más cargas.

Tipos de cirugía para combatir el síndrome de Haglund

Tipos de cirugía para combatir el síndrome de Haglund

Si la visita a un fisioterapeuta y los remedios más naturales no han mejorado los síntomas de Haglund, es totalmente normal que se tenga que optar por una cirugía. Para ello, acudiremos a nuestro médico o especialista que determinará el tipo de cirugía a realizar, siendo la calcaneoplastia la más utilizada. Este tipo de operación tiene tres opciones, siendo fundamental para que el espolón sea más pequeño y no afecte al paciente:

  • Calcaneoplastia abierta: este tipo de operación se realiza haciendo una incisión en la zona, con el fin de reducir la deformidad que genera el síndrome de Haglund y mejorar así la condición del paciente.
  • Endoscopia: más pequeña que la anterior, en donde se busca reducir el tamaño del espolón de la forma menos invasiva posible.
  • Percutáneo: operación más habitual frente al síndrome de Haglund, en donde se interviene con una incisión muy ínfima.

Preguntas y respuestas

Entonces ¿qué es exactamente el síndrome de Haglund?

Se trata de una condición que afecta a nuestro cuerpo, concretamente a la zona del talón, en donde aparece una prominencia ósea cerca del talón de Aquiles y que nos va a producir dolor y molestias al caminar debido a la inflamación que genera. Se trata de algo muy común en deportista que reciban mucho contacto en dicha zona, como los corredores, futbolistas, etc.

Es un malestar bastante molesto, pues ocasiona dolores simplemente caminando o haciendo deporte, dificultando el movimiento adecuado del individuo.

¿Cómo podemos evitar el síndrome de Haglund?

Evitar el síndrome de Haglund depende principalmente de nosotros. Para ello, las personas que practiquen deporte que noten impacto en dicha zona podrán tomar ciertas medidas para su prevención:

  • Calzado adecuado
  • Uso de plantillas que modifiquen una pisada incorrecta
  • Estirar la zona del talón adecuadamente previo al ejercicio
  • Correr en superficies adecuadas, que no ocasionen pisadas dañinas
  • En el caso de realizar triatlones o deportes exigentes para la zona del talón, es fundamental llevar un control a modo de prevención

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes del espolón de Aquiles?

  • Dolor en la zona del talón
  • Molestias al subir escaleras o caminar
  • Dolor intenso al hacer deporte
  • Posibilidad de dificultad en el movimiento normal de la zona
  • Posibilidad de presentar edema en la zona
  • Dolor leve o moderado, según el grado

¿Cuál sería un tratamiento conservador y menos invasivo para mejorar el síndrome de Haglund?

  • Uso de calzado adecuado
  • Empleo de plantillas para disminuir la tensión de la zona
  • Utilizar alzas para evitar el desequilibrio
  • Utilizar cremas que ayuden a disminuir el dolor
  • Empleo de hielo para bajar la inflamación

¿Qué personas son más propensas a padecer la enfermedad de Haglund?

Esta enfermedad aparece principalmente en:

  • Personas que presenten el arco plantar cavo.
  • Las personas que practiquen deporte, como el running, triatlones, baloncesto, fútbol, etc.
  • Aquellas personas que tengan un tipo de calzado inadecuado que produzca un continuo roce, o aprieten demasiado en la zona del tendón de Aquiles.

¿La fisioterapia puede ayudar a mejorar los síntomas del síndrome de Haglund?

Antes de necesitar una operación se pueden tomar medidas, como visitar a un fisioterapeuta. Este podrá ver el estado en el que se encuentra el síndrome de Haglund y buscar los tratamientos más adecuados para reducir las molestias e inflamación de esta zona. Además de esto, el fisioterapeuta buscará el mejor plan de rehabilitación, para que el paciente pueda recuperarse lo más rápidamente posible.

Conclusión

Hoy hemos centrado nuestra atención en una enfermedad que ocasiona problemas, tanto a deportistas como a no deportistas. El desarrollo de una masa ósea o espolón en la inserción del tendón de Aquiles es una dolencia que se puede dar por tener el pie cavo, un mal calzado o un continuo impacto en la zona, según el tipo de deporte que se practique.

Es algo más común de lo que parece, y se puede frenar si al detectar el problema se actúa con prontitud. Para ello, es recomendable acudir a su médico habitual, o a un fisioterapeuta, que pueda trazar el mejor plan posible, para evitar que este síndrome alcance un mayor grado que requiera de intervención quirúrgica.

Nosotros nos despedimos aquí, pero solamente hasta el siguiente artículo, en donde seguiremos profundizando en este alucinante mundo de la nutrición y el deporte. Un saludo a todos de parte del Equipo de MyFITBody, y recuerden… ¡siempre a tope!

Bibliografía

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Doctor Luis Miguel Salvador Grande Número colegiado 3704715 : Asesor Médico y Nutricional de MFB myfitbody. Licenciado en medicina y cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, máster en medicina cirugía cosmética y nutrición por el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo en Barcelona experto en emergencias sanitarias.

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