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Como mejora el entrenamiento la calidad de vida al entrar en la tercera edad.

Cada día es más grande el número de personas mayores en el mundo, la esperanza de vida cada vez es mayor, en parte debido al  avance en medicina, más información y mejor alimentación, lo ideal no es solo conseguir aumentar la longevidad, es proporcionar a esos años un incremento de calidad de vida, envejecer de forma activa es clave para ello.

Hacer ejercicio regularmente mejora nuestra condición física, da igual la edad que tengamos, llegados a la tercera edad debemos de adaptar el tipo de entrenamiento a la condición física que se posea,  que normalmente estará condicionada por si se ha hecho ejercicio anteriormente y- o si posees algún tipo de lesión o enfermedad.

Yo, como entrenadora y profesional de la salud, aconsejo incorporar programas de actividad física por sus múltiples ventajas a las tareas diarias de cualquier persona , a cualquier edad, pero muy especialmente a la población de más avanzada edad, para procurar mejorar sus capacidades fisiológicas, emocionales y psicológicas.

 

Entrenamiento en la tercera edad, estar activos

La actividad física bien planteada está asociada a un menor riesgo de mortalidad por sus múltiples beneficios para la salud, principalmente a nivel cardiovascular,  a la prevención de otras enfermedades,  como la popular diabetes y al control de peso. Mejora la densidad ósea, reduciendo con ello el riesgo de caídas, se ralentiza la pérdida de masa muscular evitando la sarcopenia  y mejorando, si ya lo hubiera  el dolor de espalda. Que los músculos, huesos y articulaciones, con el paso de los años se debiliten  es algo lógico, algunos daños incluso son imposibles de evitar, envejecer es un proceso dinámico, gradual y natural inevitable, pero con un buen plan de entrenamiento, llevando una alimentación sana y equilibrada  y con los suplementos adecuados si fueran necesarios, está demostrado, se puede retrasar el proceso.

Entrenar mejora la función cognitiva y ayuda a no caer en la tan temida depresión,  pues gracias al bienestar que se consigue haciendo ejercicio físico, se puede seguir llevando una vida activa, puedes seguir relacionándote,  haciendo tu vida y tareas diarias sin depender de nadie y sin tener que asumir el aislamiento social por poseer algún condicionante físico. Las personas mayores tienden al sedentarismo, excusándose principalmente en los dolores que frecuentemente padecen, esa inactividad agrava factores que aceleran el proceso de envejecimiento, más ansiedad, menos horas de sueño, alimentación excesiva con la consecuente subida de peso, mayor ingesta de medicación , en fin, una auténtica locura si lo pensamos bien, porque precisamente al llegar a esa edad es cuando dispondremos de mayor tiempo libre y que podamos disfrutarlo dependerá exclusivamente de nuestra salud.

 

Todo, absolutamente todo lo que se me ocurre, son  beneficios.

Lo ideal sería que todos desde muy temprana edad, recibiéramos una educación básica para ser una sociedad más deportiva en general. Que hacer deporte todo el mundo lo asociara con salud y prevención, que  enfocáramos  nuestros entrenamientos de una manera más inteligente para evitar con ello lesionarnos o para que con una mala praxis se acelere el proceso degenerativo, sobre todo de columna y articulaciones, que a medio y largo plazo suelen aparecer para condicionar nuestra vida y hacen más complicada nuestra vejez, que  la actividad física, formara parte de nuestra educación  y de nuestra vida siempre, pero en muy  pocas ocasiones lo ideal coindice con lo real. Aun así, si nunca entrenaste, tengo muy buenas noticias para ti, nunca es demasiado tarde para empezar.

 

El entrenamiento de fuerza en la tercera edad, todo un reto

Llevo muchos años como entrenadora  personal y en el transcurso de esos años he visto como los perfiles de mis clientes han ido subiendo en edad,  la mayoría de ellos oscilan entre 50 y 80 años. Algunos practicaron deporte antes, otros muchos no, algunos partían con buena condición física, aunque la mayoría no y todos absolutamente todos, con un plan personalizado, adaptado a su condición  física y salud, con las progresiones pertinentes y práctica continuada, mejoraron. Mejoraron su movilidad, tienen más fuerza, la coordinación,  el equilibrio, tienen más reflejos, mejoraron su bienestar mental….

No he mencionado aún la mejora estética. Esa es algo que sin buscarla simplemente sucederá, si pierdes peso, si mejoras tu tono muscular, si mejoras tu postura y sufres menos dolores, tu cuerpo y cara lo reflejaran. Ninguna operación de estética conseguirá todos estos resultados.

Poder viajar, practicar otros deportes, andar, jugar con tus nietos…, en definitiva vivir una vida normal y autosuficiente, tendría que ser obligatorio y tu mayor objetivo para cuando llegues a la tercera edad. Entrenar  es  tu mejor plan de pensiones.

Porque …. ¨La idea es morir joven lo más tarde posible¨

 

Conchi Tapia

Entrenadora Personal