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Los secretos de las fibras musculares|

 

Hoy vamos a hablar de un tema de suma importancia cuyos conocimientos nos pueden ayudar a mejorar en gran manera en el deporte que practiquemos.  Todos sabemos que nuestros músculos están compuestos por fibras musculares, pero muchas personas desconocen el tipo de fibra muscular que poseen, pues hay de varios.

 

En el post de hoy tenemos la misión de explicar todos los misterios que tienen las fibras musculares, pues cada una de ellas puede beneficiar una práctica deportiva u otra, algo que explicaremos a lo largo del post.

 

Tipos de fibras musculares

 

Las fibras musculares son las células que conforman nuestros músculos. Desde que nacemos se van estructurando acorde a nuestra genética y diversos factores, los cuales comentaremos más adelante. Con todo esto, podemos observar cómo existen 3 tipos diferentes de fibras musculares:

 

  • Fibras musculares rojas, también denominadas lentas o tipo I
  • Fibras intermedias o tipo IIA
  • Fibras blancas, también conocidas como fibras rápidas o tipo IIB

 

Estos son los 3 tipos generales de fibras musculares, los cuales están formados por neuronas motoras. Dichas neuronas varían en tamaño, pues son pequeñas para las fibras lentas, más grandes para las fibras blancas o rápidas, y presentan un tamaño medio en las fibras intermedias.

 

Fibras musculares rojas o lentas (tipo I)

 

Este tipo de fibras musculares poseen un diámetro menor, generando por tanto una menor cantidad de fuerza. Se denominan rojas por las altas cantidades de capilares sanguíneos que poseen, además de elevadas cantidades de mioglobina, que generan ese color rojo. Por si fuera poco, poseen muchas mitocondrias, lo que deriva en una mayor obtención de energía mediante el ejercicio aeróbico. Esto es fundamental para ver que este tipo de fibras musculares son idóneas para las personas que practican deporte de fondo o de resistencia. Esto se debe a que las fibras musculares lentas son denominadas así por tener una contracción a velocidad reducida. Todo esto genera que tengamos una mayor capacidad aeróbica, dejando a la fatiga en segundo plano

 

Fibras musculares blancas o rápidas (tipo IIB)

 

Estamos hablando de un tipo de fibra muscular que presenta un diámetro más grande que las anteriores, además de un número más elevado de miofibrillas. Esto se traduce en una mayor capacidad de generar fuerza. Si las rojas eran altas en mioglobina y capilares, dándole así dicho color rojo, en este tipo de fibras vemos que es lo contrario, por eso es denominada fibra blanca. Las fibras musculares rápidas poseen una velocidad de contracción mucho mayor que los demás tipos de fibras, haciendo que la fatiga aparezca más rápidamente, debido al gasto de energía elevado. Es el tipo de fibra ideal para los que practican deporte de fuerza, como la halterofilia, fisioculturismo, etc.

 

Fibras musculares intermedias (tipo IIA)

 

Nos encontramos con un tipo de fibras que se encuentran en un punto medio respecto a las dos anteriores. Esto se debe a que presentan características tanto de las fibras rápidas como de las lentas. Presentan un diámetro intermedio y una tonalidad de color rosa. Esto se debe a que tienen mioglobina y capilares en menor cantidad que las fibras rojas, pero tienen bastante más que las fibras blancas. Además, son unas fibras que poseen una capacidad de contracción rápida, además de tener una moderada resistencia a la fatiga. En resumen, lo mejor de los dos mundos.

 

 

Factores que determinan a las fibras musculares

Existen diversos factores que pueden determinar qué tipo de fibra poseemos:

La genética

Los factores genéticos pueden determinar por completo el tipo de fibra que poseamos. Al nacer, nuestra genética, más o menos ya nos tiene guiado el camino en lo que a fibras musculares se refiere. Es cierto que no es algo definitivo, pues el deporte que practiquemos durante nuestro crecimiento también va a afectar, pero es cierto que es algo que va a marcar mucho la diferencia.

Los movimientos musculares

Todos nuestros músculos reciben más o menos actividad. Los brazos, si se ejercitan, suelen dar como resultado fibras rápidas y explosivas, haciendo que la hipertrofia se genere más. Por otra parte, las piernas son nuestro soporte. Al cargar con nuestro peso todo el día, ya sea en reposo, corriendo, saltando o levantando peso, van a presentar de manera general fibras intermedias. Estos son meramente ejemplos muy genéricos.

El deporte que practiquemos

Las personas que se dediquen a los deportes de resistencia van a tener una fibras rojas o lentas. Sus entrenamientos han de ser de más duración, pero con una intensidad más baja. Por otra parte, los deportistas de fuerza deben entrenar por periodos cortos de tiempo, y acompañado de ejercicios de alta intensidad. Estos serán los que posean las fibras rápidas o blancas.

 

Fibras musculares, ¿qué tipo de ellas tenemos?

Mediante técnicas médicas se puede averiguar qué tipo de fibra muscular tenemos. No es aconsejable dicho análisis, a menos que sea algo de vital importancia, meramente porque no es muy agradable que nos realicen una biopsia.

Por norma general, si somos objetivos podemos determinar cuál es el tipo de fibra que poseemos.  Mínimamente podremos diferenciar entre rápidas o lentas. Nuestra estructura muscular puede ser visible y ser un factor que nos determine qué tipo de fibra poseemos. En mi caso, siempre se me han dado bien los deportes explosivos, de corta duración, pero de mucha intensidad. He practicado natación, artes marciales diversas y siempre me he agotado rápido debido a mi carga muscular. Llevo practicando más de 13 años levantamiento de pesas, y con ello he podido comprobar que mis fibras musculares son rápidas.

Todo esto es muy interesante para determinar en qué deporte podemos destacar más. No obstante, tener una fibra u otra no implica dejar de practicar un deporte. Yo, a pesar de tener fibras rápidas, sigo nadando y corriendo sin ningún problema. Por tanto, consideramos que conocer el tipo de fibra muscular es muy beneficioso si queremos mejorar en el ámbito que más propicio sea para nuestros músculos, pero no implica dejar de practicar otros deportes.

Fibras rápidas y lentas, diferencias

El tipo de fibra muscular que poseamos va a afectar sin duda alguna a nuestro rendimiento deportivo. Si tenemos fibras rápidas vamos a ser más explosivos y fuertes, pero si tenemos fibras lentas vamos a tener más resistencia por más tiempo, por ejemplo.

Las diferencias entre ellas son su aplicación. Los fisio-culturistas, o velocistas de corta distancia, se van a ver beneficiados por las fibras rápidas, mientras que los ciclistas, o corredores de fondo, se van a ver beneficiados por las fibras lentas, las cuales permiten que la fatiga llegue más tarde.

Conclusión

En el post de hoy hemos querido explicar los tipos de fibras existentes. Dicha información nos va a poder ayudar a mejorar en los deportes que practiquemos, viendo si tenemos fibras rápidas, lentas o intermedias. No obstante, a pesar de conocer el tipo de fibra que poseamos, no significa que debemos dejar de lado los deporte que no se beneficien de nuestras fibras musculares. Nosotros aconsejamos siempre la práctica deportiva, independientemente de esta información.

Siguiendo una alimentación sana, variada y equilibrada, además de la práctica deportiva, vamos a poder mejorar cada día, ganando en calidad de vida y salud. Esperamos que el post de hoy les haya ayudado a conocer un poco más sobre el mundo de la nutrición y el deporte. Nosotros nos despedimos aquí, pero solamente hasta el próximo post. Un saludo a todos de parte del equipo de MyFITBody, y recuerden… ¡siempre a tope!

Carlos J. Soriano Aisa. Entrenador personal y coach nutricional.