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¿Son beneficiosas las grasas?
Grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas

 

A día de hoy y desde hace mucho tiempo, cuando se habla de grasas vemos que mucha gente intenta reducir e incluso eliminar dicho nutriente de su dieta. Eso es un error enorme, pues las grasas son sumamente importantes para el correcto funcionamiento del organismo, ya que no solo dan energía, sino que poseen muchos más beneficios.

 

Hoy vamos a centrar nuestra atención en las grasas saludables, es decir, las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. Veremos qué son, sus beneficios, propiedades y demás aspectos, que nos ayudarán a entender como algo catalogado por mucha gente como dañino, es todo lo contrario.

 

Las grasas

 

Antes de nada, hay que hablar de las grasas en general. Casi siempre, cuando oímos hablar de las grasas se le suelen atribuir cualidades negativas, relacionadas siempre con el aumento de peso, obesidad y demás asuntos de dicha índole. No obstante, pensar así es un error, pues como dijimos en la introducción, las grasas son una serie de nutrientes fundamentales para nosotros, dándonos energía, aportando ácidos grasos esenciales, además de vitaminas como la A, E y K; es decir, se trata de un nutriente fundamental que no debemos suprimir de nuestra alimentación.

 

Para poder entender esto tenemos que ser conscientes por ejemplo, de que las grasas ayudan en la síntesis de las hormonas en nuestro organismo. Sin tener los niveles adecuados de grasas nuestro organismo no tendrá las hormonas adecuadas, y se podrían producir ciertos desequilibrios hormonales. Además, es fundamental para diversos procesos metabólicos, como la metabolización del temido colesterol.

En definitiva, nunca quiten totalmente las grasas de su dieta, y por supuesto, opten por las sanas, como las monoinsaturadas y las poliinsaturadas, nuestras protagonistas de hoy.

 

¿Qué son las grasas monoinsaturadas?

 

Cuando hablamos de grasas monoinsaturadas estamos haciendo referencia a una de las grasas sanas, que junto a las poliinsaturadas forman el grupo de grasas alimentarias beneficiosas para nuestro organismo. Estas tienen una forma y consistencia variable a la temperatura, endureciéndose cuando se enfrían y volviéndose líquidas cuando se encuentran a temperatura ambiente.

 

Mientras que las grasas trans y saturadas son sumamente dañinas para nuestra salud, incrementando el riesgo de sufrir problemas, como los relacionados con el sistema cardiovascular, las grasas monoinsaturadas son sumamente beneficiosas para nuestra salud.

 

Las podemos encontrar en los frutos secos, en los aceites vegetales ,como el de oliva, y en alimentos excepcionales como los aguacates. Debemos tomar conciencia de que las grasas saturadas y trans son peligrosas para nuestra salud, siendo la mejor opción sustituirlas por las grasas saludables como las monoinsaturadas.

 

Las grasas monoinsaturadas en nuestra salud

 

Podríamos decir que el consumo de grasas monoinsaturadas de manera adecuada, puede ser beneficioso para nuestra salud, en diversos aspectos:

 

Reduce el colesterol malo

El colesterol es algo temido por muchos, pero muchas veces se olvidan de que existe un colesterol malo y otro bueno. El consumo de grasas monoinsaturadas puede ser de gran ayuda para reducir el colesterol malo. Esto es muy beneficioso, pues el colesterol se va acumulando y puede llegar a ocasionar bloqueos en nuestras arterias, impidiendo el correcto flujo de sangre, siendo esto sumamente peligroso ya que puede derivar en accidentes cardiovasculares y demás problemas relacionados con el sistema cardiovascular.

Células a pleno rendimiento

Aportar a nuestro organismo grasas monoinsaturadas nos va a ayudar a que tengamos un desarrollo óptimo de nuestras células, a la vez que estas se mantienen correctamente y no se degradan.

 

Para poder gozar de los beneficios que nos aportan las grasas:

Monoinsaturadas, tampoco debemos excedernos en su consumo

Deben formar un 30% de nuestra ingesta calórica diaria, siempre y cuando dichas grasas sean de las saludables (mono/poliinsaturadas).

Reducir las grasas saturadas

Debemos consumir la menor cantidad posible de grasas saturadas, para poder gozar de un estado de salud pleno. Para ello, lo ideal sería no superar el consumo del 10% de calorías diarias con grasas saturadas. Si reducimos esta cifra, todo serán beneficios, previniendo en gran medida problemas de salud, como las enfermedades relacionadas con el corazón.

No excedernos en grasas

Aunque las grasas monoinsaturadas sean saludables, no debemos excedernos tampoco. Siempre decimos que todo en exceso es malo y, por tanto, consumir incluso grasas buenas en demasía puede provocar un incremento del peso. Esto se debe a que las grasas poseen una gran cantidad de calorías, que si no controlamos adecuadamente, generará un incremento de nuestro peso. Por eso, debemos tener una dieta sana, variada y equilibrada, que nos aporte todo en su justa medida.

Diversos beneficios de las grasas monoinsaturadas

 

Las grasas monoinsaturadas, si se consumen como deben son sumamente beneficiosas, pues nos aportan grandes beneficios, como los siguientes:

 

  • Menos posibilidad de sufrir problemas a nivel cardiovascular:
  • Como mencionamos en líneas superiores, las grasas monoinsaturadas nos ayudan a reducir el colesterol malo. Esto contribuirá a que tengamos el cuerpo libre de colesterol perjudicial, manteniendo nuestro sistema cardiovascular sano y a pleno rendimiento.
  • Una mejor respuesta a la insulina:
  • Diversos estudios han determinado que tener una dieta en la que las grasas monoinsaturadas estén en su justa medida puede ser de gran ayuda, para controlar la glucosa y la respuesta de nuestro organismo ante la insulina. Esto significa que se podrá tener un mejor control del azúcar en sangre, y por tanto, un control glucémico.
  • Antiinflamatorio:
  • El consumo de alimentos, como el aceite de oliva, cargado de ácidos grasos monoinsaturados, ayuda a reducir los problemas inflamatorios.

 

Como hemos dicho, el consumo de ácidos grasos monoinsaturados es muy beneficioso para la salud, pero es cierto que por sí solos no van a obrar milagros. Debemos tener una alimentación sana, variada y equilibrada, en la que los alimentos refinados, con altas dosis de grasas y azúcar, no estén presentes, y así, poder gozar de la mejor salud posible.

 

¿Qué son las grasas poliinsaturadas?

 

Centrando nuestra atención en las otras grasas saludables podemos decir que las grasas poliinsaturadas las podemos encontrar tanto en animales como en vegetales, y un consumo moderado de estas nos puede aportar infinidad de beneficios, como las grasas monoinsaturadas.

 

Las grasas poliinsaturadas en nuestra salud

 

El consumo de grasas poliinsaturadas puede producir un descenso de los niveles de colesterol malo, evitando así que nuestros vasos sanguíneos se vayan obstruyendo y puedan ocasionar problemas en nuestro sistema cardiovascular.

 

Los ácidos grasos omega 3 y omega 6 son grasas poliinsaturadas. Muchos habrán oído hablar de estos como los mejores ácidos grasos, que van a aportar infinidad de beneficios a nuestro cuerpo. Entre dichos beneficios encontramos el desarrollo y crecimiento óptimo a nivel celular, y la optimización del funcionamiento a nivel cerebral.

Es importante entender que estos ácidos grasos esenciales (omega 3 y omega 6), no son generados por nuestro cuerpo y, por tanto, es sumamente importante aportarlos mediante la alimentación. Por si fuera poco, estos ácidos grasos nos proporcionan muchos beneficios, como:

Omega-3

  1. Reducción de los triglicéridos: el consumo de omega-3 va a ayudar a reducir la presencia de una grasa sumamente perjudicial en nuestra sangre, los triglicéridos.
  2. Menor probabilidad de sufrir arritmias: si aportamos omega-3 a nuestra alimentación podremos evitar tener problemas, como ritmos irregulares de nuestro corazón, conocidos médicamente como arritmias.
  3. Menos placa en las arterias: cuando llevamos unos malos hábitos nutricionales, en nuestras arterias se va acumulando una especie de placa que las va tapando, y puede desencadenar problemas serios, como infartos. El omega-3 es un gran aliado para frenar esta acumulación de placa en nuestras arterias.
  4. Control de la presión arterial: el consumo de omega-3 puede ser de gran ayuda para las personas que padezcan de hipertensión, pues reduce la presión arterial.

Omega-6

  1. Control de glucosa: el consumo de omega-6 puede ser muy beneficioso para nuestro organismo, pues nos ayuda a controlar el azúcar existente en nuestra sangre.
  2. Menos diabetes: relacionado con el punto anterior podemos determinar que, al ejercer un control del azúcar en sangre se puede reducir la probabilidad de padecer diabetes.
  3. Control de la presión arterial: como con el omega-3, el consumo de omega-6 ayuda a reducir la presión arterial y, por tanto, es muy beneficioso para aquellas personas que tengan problemas de hipertensión.

 

La alimentación y las grasas poliinsaturadas

Las grasas, como hemos dicho en muchas ocasiones, son fundamentales para nuestro organismo. En el caso de las grasas poliinsaturadas podemos decir que son sumamente beneficiosas en nuestro cuerpo, debido a que son consideradas grasas sanas, pudiendo ingerir hasta un 30% de las calorías diarias de grasas saludables.

No obstante, como mencionamos en líneas superiores, hasta lo más sano en exceso puede ser perjudicial. Dicha frase se aplica a las grasas poliinsaturadas, pues debido también a su alto valor calórico es probable que, si nos excedemos en su consumo, notemos un incremento de nuestro peso.

La clave reside en tener una buena alimentación, en donde las grasas trans y saturadas no se consuman, y se opte por un consumo más centrado en las grasas saludables.

Consejos para el consumo de grasas

 

  • Leer las etiquetas de los alimentos: solemos comer lo que nos entra por los ojos y lo que deseamos. Pero es sumamente importante saber qué es lo que estamos comiendo. Mirando las etiquetas de los alimentos podremos llevar un control de lo que estamos ingiriendo, como en el caso de las grasas. Por ello es importante ver si el alimento posee sobre todo grasas beneficiosas, y la menor cantidad posible de las perjudiciales.

 

  • Al comer fuera de casa: en muchos restaurantes podemos ver qué valor nutricional tienen los alimentos que vamos a comer. Esto es de gran ayuda, para saber qué elegir, y evitar comer cosas perjudiciales para nuestra salud.

 

  • Comida sana: debemos optar por consumir alimentos que tengan grasas beneficiosas como:

 

  1. Los aguacates
  2. Frutos secos, como las nueces
  3. Aceites vegetales
  4. Mantequilla de cacahuete

 

Conclusión

Hoy hemos visto los dos ácidos grasos saludables, monoinsaturados y poliinsaturados. Nuestra intención con el post de hoy era que viesen que las grasas no son malas en su totalidad, pues su consumo es necesario para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Además, queremos que sean conscientes de que suprimir nutrientes no va a aportar beneficios como tal, pues todo se debe hacer con cabeza. Si quitamos las grasas en su totalidad nuestro organismo no podrá realizar ciertas funciones correctamente.

La idea es que dejemos de lado las grasas trans y las grasas saturadas, habituales en los alimentos industriales y en la comida rápida. Estos nos aportarán grasas perjudiciales para la salud que provocarán un incremento de nuestro peso, del colesterol y por tanto, un aumento del riesgo de tener problemas de salud, como los relacionados con el corazón. Por tanto, lo mejor es optar por una sustitución de grasas, consumiendo más de las monoinsaturadas y de las poliinsaturadas.

Además, los beneficios que nos aportan los ácidos grasos saludables son muchos, como el control de la glucosa en sangre, la reducción y control de la presión sanguínea, o el correcto funcionamiento de los procesos hormonales; en resumidas cuentas, son muy beneficiosos para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, y no deben ser suprimidos de nuestra alimentación (excepto las grasas trans y las saturadas, pues mientras menos de estas, mejor).

Por ello, es fundamental tener una dieta sana, variada y equilibrada, a la vez que se practica deporte, para poder gozar de un óptimo estado de salud. Si desean saber cuánta cantidad de grasa tienen en su organismo, y si tienen o no colesterol, les animamos a que acudan a su médico. Además, no hay nada de malo en hacerse una analítica al año, pues más vale prevenir que curar.

Esperamos que el post de hoy les haya sido de utilidad, y hayan aprendido algo más del fascinante mundo de la nutrición y el deporte. Nosotros nos despedimos aquí, pero solamente hasta el próximo post. Un saludo a todos de parte del equipo de MyFITBody, y recuerden…¡siempre a tope!

Carlos J. Soriano Aisa.

Entrenador personal y coach nutricional.